Halle Berry nació en 1968. Poseedora de una belleza muy particular, no le costó mucho abrirse paso en el mundo del espectáculo. Empezó con la televisión y muy pronto consiguió su primer papel en la pantalla grande de la mano de Spike Lee, en Jungle Fever (Fiebre de amor y locura, 1991). Le siguieron películas de acción, aventura o comedias, pero con coestrellas como Bruce Willis o Eddie Murphy.
Sus quilates dramáticos los demostró por la misma época en televisión con la miniserie Queenie (1993) y en cine con el rol de una madre drogadicta cuyo hijo es adoptado por Jessica Lange en Losing Isaiah (1995). Su actuación en ésta última fue muy buena, y logró un muy buen rapport con Lange. El film no fue un éxito pero la afianzó en su carrera y pronto llegarían otros reconocimientos, nuevamente en ambos medios. Fue elegida por Warren Beatty para acompañarlo en la sátira política Bulworth (1998) y se desempeñó a su nivel. Después ganó un Emmy por su interpretación de la trágica cantate y actriz Dorothy Dandridge en Introducing Dorothy Dandrige (1999). Whitney Houston había planeado una versión cinematográfico pero, como sucede tantas veces, la producción televisiva la ganó de mano.
Ahora Monster's Ball que le ha significado a Berry su primera nominación al Oscar®. El título desconcertante no parece hacer referencia al drama que se desarrolla en la película. Una mujer, viuda de un hombre que ha sido ejecutado en prisión y trata de entender el drama que vive empieza una relación con un hombre blanco. Pero este hombre, Billy Bob Thornton en una de sus tres películas destacadas del año, es un guardia de prisión que participó en la ejecución de su marido. Ella no lo sabe. Y, como si fuera poco, Thornton es un racista convencido y declarado. Baste esto para darnos cuenta de qué tipo de drama se trata. Como toque controvertido, hay una escena de sexo entre ambos que fue muy comentado y/o criticada en Hollywood, al igual que la película.
La categoría Mejor Actriz parece una fija para Sissy Spacek, pero quienes no están tan seguros decían que la que tal vez le arrebate el premio sea Halle. Y esa hipótesis ganó fuerza al ganar el premio del Sindicato de Actores (SAG). Parte del impulso podría provenir de la ola de simpatía y deseos de reconocer a la comunidad actoral afroamericana. Habrá que ver si esto se corporiza en un premio a Denzel Washington y también a Halle Berry, o si ambos quedan afuera y deben conformarse con el premio especial a Sidney Poitier.



Dame Judi Dench, al igual que Russell Crowe, vuelve a repetir este año una nominación al Oscar®. También coinciden en regresar al círculo selecto interpretando a personajes de la vida real que debieron enfrentar el drama de la enfermedad. Crowe como un matemático que supera su esquizofrenia y recibe el premio Nobel y Dench como la escritora y filósofa Iris Murdoch, que cayó víctima del Mal del Alzheimer.

Nacida en Inglaterra en 1934, ha dedicado su vida al teatro, actuando en las principales compañías teatrales de su país: The Royal Shakespeare Company, The National Theatre y The Old Vic Theatre. En 1998 fue nombrada Dama del Imperio Británico. Su carrera en el cine ha sido esporádica, si bien se ha intensificado en estos últimos años, en que la Academia la ha reconocido en esta edición por cuarta vez en cinco años. Por la desgraciada circunstancia de que enviudó del actor Michael Williams hace un par de años, se dedicó más al cine, al igual que hizo la gloriosa Joan Plowright al enviudar de Laurence Olivier.
Dench ingresó a la pantalla grande como la gran dama que era con actuaciones destacadas en Wetherby (Un extraño en Wetherby, 1985), A Room With a View (Un amor en Florencia, 1986), 84 Charing Cross Road (Nunca te vi... siempre te amé, 1986), A Handful of Dust (El matrimonio de Lady Brenda, 1988), Henry V (Henry V, 1989) y Hamlet (Hamlet, 1996), e interpretó el papel de "M" en los filmes de la serie de James Bond protagonizados por Pierce Brosnam. La primera nominación al Oscar® a la Mejor Actriz le llegó por su papel como la Reina Victoria en Mrs. Brown (La Sra. Brown, 1997). Al año siguiente fue rebajada a la categoría inferior: Mejor Actriz de Reparto, por Shakespeare In Love (Shakespeare apasionado, 1998). Pero no debería quejarse, ya que se llevó la estatuilla y, para el caso, con escasos 9 minutos en pantalla, es una de las actuaciones más breves en ganar el premio. No olvidemos que el papel era de lujo. Volvía a interpretar a la otra gran reina de Inglaterra, Isabel I. En Chocolat (Chocolate, 2000) encarnó a un anciana solitaria y tozuda, que desea reconquistar el afecto de su nieto, a pesar de estar distanciada de su hija.
Llegamos a esta edición del Oscar®, en la cual se hablaba de que también podría llegar a recibir una nominación como actriz de reparto en The Shipping News (Atando cabos, 2001). El reconocimiento fue por Iris, en la que nos brinda un muy sutil retrato de la destrucción de la mente humana. El hallazgo de su composición radica en la falta de excesos. Otros actores se habrían comido los decorados, pero Dench va mucho más allá de dramatizar los síntomas. Desnuda ante nosotros el drama interior, el miedo, la ira, la desazón.


l Nicole Kidman tuvo la suerte este año que no acompañó a Billy Bob Thornton. Ambos corrían el riesgo de dividirse los votos por dos actuaciones excelentes ella y tres él. Thornton, con The Man Who Wasn't There (El hombre que nunca estuvo), Monster's Ball y Bandits (Vida bandida), quedó afuera. Pero, "a pesar" de su excelente actuación en The Others (Los otros), Nicole Kidman logró que a la hora de votar prevaleciera Moulin Rouge! (Moulin Rouge: Amor en rojo).

En el Globo de Oro, que divide sus categorías de actuación en Dramática y Comedia/Musical, recibió las dos nominaciones y ganó por el musical. Las dos películas han servido para reafirmar el talento de esta actriz aparentemente "gélida" que nos recuerda a las heroínas de Alfred Hitchcock. En Moulin Rouge! baste reconocerle su sorprendente voz y una actuación que le permitió no perderse entre tanta imagen, tanto color, tanto movimiento.
Nacida en Honolulu en 1967, de muy niña se mudó a la Australia natal de sus padres. Inició sus estudios de actuación y pronto se abrió camino en la industria cinematográfica y televisiva local. Su primer éxito lo obtuvo a los 16 años. La atención internacional fue inevitable dada su actuación en un thriller muy comentado, Dead Calm (Terror a bordo, 1989). Entre los que prestaron atención estuvo Tom Cruise, que la pidió como protagonista de Days of Thunder (Días de trueno, 1990). Ahí se inició una relación amorosa que duró 10 años. Llegaron ofertas jugosas que aprovecho en films como Billy Bathgate (Billy Bathgate, 1991), con Dustin Hoffman, Far and Away (Un horizonte lejano, 1992), nuevamente con Cruise, My Life (Mi vida, 1993) con Michael Keaton, Batman Forever (Batman eternamente, 1995), con Val Kilmen. Ese mismo año fue aclamada y debe haber estado a punto de recibir su primera nominación al Oscar® por su hiperquinética actuación en To Die For (Todo por un sueño, 1995). Algo similar le sucedió al año siguiente con The Portrait of a Lady (Retrato de una dama, 1996), dirigida por Jane Campion sobre la novela de Henry James. A pesar de la nominación de Barbara Hershey, Kidman quedó relegada.
La misma entrega total con que se vuelca a los papeles, que demostró con la filmación de un año de Moulin Rouge! ya la había demostrado con su marido Cruise al dedicar más de un año a la filmación de la fallida obra póstuma de Stanley Kubrick, Eyes Wide Shut (Ojos bien cerrados, 1999). En el futuro espera un film multiestelar, cuyo estreno fue postergado para el año 2002. The Hours, dirigido por Stephen Daldry, cuenta con Kidman en el papel de Virginia Wolf, y está acompañada por algunas de las mejores actrices actuales: Julianne Moore, Meryl Streep, Claire Danes, Toni Collette, Eileen Atkins, Allison Janney y Miranda Richardson.



En la década de 1980 Sissy Spacek supo ser una de las actrices "mimadas" de la Academia. Particularmente en el rubro femenino hay intérpretes que parecería que cualquier rol que interpretan recibe por lo menos la atención de los votantes, y así es que acumulan nominaciones. Ése ha sido el caso particularmente de Meryl Streep y, en otros momentos, de Jane Fonda, Marsha Mason, Jessica Lange, Emma Thompson, Susan Sarandon y Glenn Close.
Con su nominación de este año, Sissy Spacek suma un total de 6 a la Mejor Actriz. Todo un logro. Especialmente reconociendo que su tipo físico no es muy maleable. No estamos hablando de su talento histriónico, que es mucho, sino del simple hecho que no puede ocultar que es sureña, con un acento bastante marcado, y su rostro no se presta a las metamorfosis con la que nos puede asombrar Meryl Streep.
Nació en Texas en 1949 y, ni bien salió de la escuela secundaria inició sus estudios de actuación. Es prima hermana del actor de carácter Rip Torn (viudo de la gloriosa Geraldine Page). Sissy estudió en el Actor's Studio de Nueva York y tuvo su primer éxito en una película independiente, Badlands (1973), que generó muchas polémicas por su violencia. Pocos tiempo después protagonizó un thriller que resultó un tremendo éxito de taquilla, Carrie (Carrie, 1977). Tal fue el suceso que Sissy obtuvo su primera nominación. Su primer Oscar® (hasta ahora) lo obtuvo por su interpretación magistral de la cantante country Loretta Lynn en Coal Miner's Daughter (La hija de minero, 1980). La combinación de biografía y drama y el hecho asombroso que Sissy cantara todas las canciones de la banda sonora con gran sentimiento se sumaron para garantizarle la victoria. Sissy estaba en la cima, y durante los 6 años siguientes recibió una nominación año por medio. Fue candidata por Missing (Desaparecido, 1982), junto a Jack Lemmon, The River (Río violento, 1982) con un ascendente Mel Gibson, y finalmente por Crimes of the Heart (Crímenes del corazón, 1986), la única nominada de un trío impagable: la acompañaban Diane Keaton y Jessica Lange. Después de este film se tomó un respiro de la actuación para disfrutar de la crianza de sus hijas. Su esposo es el realizador y director de arte Jack Fisk, y su hija es la actriz Schuyler Fisk.
Volvió al cine en 1990, pero ya matizando sus roles protagónicos con actuaciones de reparto y películas hechas para TV. De este período podemos destacar JFK (JFK, 1991), como esposa de Kevin Costner, The Grass Harp (1995), en la cual hacía de hermana de Piper Laurie, quien había sido su madre en Carrie, y The Straight Story (Una historia sencilla, 1999), de David Lynch.
Por su desgarradora interpretación de una madre que defiende a su hijo, su estilo de vida y los valores que sustenta en In the Bedroom (En el dormitorio, 2001), Spacek ha arrasado con gran parte de los premios: el Globo de Oro, los premios de los críticos de Nueva York y Los Ángeles, y el AFI. Falta ver si gana el del cine independiente, Independent Spirit Awards, que se entregan el día anterior al Oscar® y cómo le va con los premios del Sindicato de Actores, los SAG, donde el reconocimiento podría ser doble, ya que también está nominada como Mejor Actriz en Miniserie o Película Hecha para TV con Midwives (2001), junto a Peter Coyote. Pero, volviendo al Oscar® que nos ocupa casi podríamos decir sin equivocarnos que Sissy Spacek tendrá un merecido homenaje el 24 de marzo, otorgado por sus colegas de la industria cinematográfico.


Renée Zellweger es una hermosa texana nacida en 1969, de padre suizo y madre noruega. Se dedicó a la actuación desde joven. La suerte le fue esquiva en un principio, pero su primer papel de importancia lo tuvo con Reality Bites (Generación X, 1994). Un par de años después fue favorecida en vez de otras actrices más renombradas para interpretar al interés amoroso de Tom Cruise en Jerry Maguire (Jerry Maguire, amor y desafío, 1996).

Este film contribuyó a convertirla en una figura establecida. Con sus papeles posteriores ha podido reafirmar esta posicíon. Fue convocada para el rol de una hija distanciada de su madre que debe volver al hogar para cuidarla en su peor momento. La madre en One True Thing (Cosas que importan, 1998) era la increíble Meryl Streep, y Renée hizo valer su presencia en vez de palidecer ante tremenda figura. Se habló de una nominación como Mejor Actriz de Reparto, pero no se concretó. Después llegaría una excelente oportunidad con Nurse Betty (2000), junto a Morgan Freeman. Este papel le valió el Globo de Oro a la Mejor Actriz de Comedia o Musical, pero una vez más el Oscar® pasó de largo. Ese mismo año realizó Me, Myself and Irene (Irene y yo... y mi otro yo, 2000) junto a quien fue su pareja en la vida, Jim Carrey.

Este año su delicada actuación en Bridget Jones's Diary(El diario de Bridget Jones, 2001) podría haber corrido la misma suerte. En realidad, las únicas "fijas" en la categoría eran Sissy Spacek, Halle Berry y, con alguna duda, Nicole Kidman. Los otros dos puestos debían repartirse entre varias candidatas (ver ANÁLISIS DEL AÑO 2002), pero el reconocimiento finalmente llegó. En parte puede ser porque, más allá de sus bondades como actriz de comedia y dramática, realizó en este film dos hazañas que fascinan a la Academia: engordó casi 10 kilos y habla con un acento inglés. Zellweger consiguió el papel de la heroína Jones en competencia con actrices inglesas de pura cepa; entre ellas la favorita de los lectores, Kate Winslet. Dada la repercusión de la novela entre el público inglés, al adoptar este papel sin ser inglesa, Zellweger enfrentó un desafío que, salvadas las distancias, se podría equiparar con el que Vivien Leigh asumió al interpretar a la legendaria Scarlett O'Hara de Gone With the Wind (Lo que el viento se llevó, 1939) sin ser americana ni sureña. Pero el éxito fue total. La trama de la novela, inspirada reconocidamente por la novela "Pride and Prejudice" de Jane Austen, gira en torno de una joven de treinta años que decide cambiar su vida y empieza a llevar un diario. El retrato real, palpable de una cultura y toda una generación, con toques de comedia, conmueve y entretiene. Veremos qué le depara el futuro a Renée Zellweger. Para empezar se ha ganado un rol muy codiciado. El de Roxie, una de las heroínas de la adaptación del musical de Bob Fosse, Chicago: The Movie. ¿Cómo, también canta? Pues eso se preguntarán también de Catherine Zeta-Jones, quien interpreta a Verna. En la década de 1980 se hablada Liza Minnelli y Goldie Hawn como las posibles protagonistas. Luego se mencionó a Madonna y Hawn, y tan sólo hace unos meses atrás surgieron nombres como Jennifer Lopez y Britney Spears. Después del éxito de Moulin Rouge! aparentemente el musical tendrá que dar examen, una película por vez.

M.C.







 
 

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