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Con
sus destacadas actuaciones recientes, Jim Broadbent, a los 52
años, ingresa al exclusivo círculo de los magníficos
actores de carácter que nos ha brindado el cine británico.
Baste recordar a John Mills, Jack Hawkins, John Gielgud, Nigel
Hawthorne y tantos otros. Comenzó
su carrera artística como director escénico en el
teatro. Ingresó al cine con The Shout (El grito,
1979), pero fueron muchos años de ir luchando por
ascender a roles de mayor trascendencia. |
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Algunas de las películas que jalonaron ese camino son
Brazil (Brasil, 1985), Enchanted April (Abril encantado, 1992),
The Crying Game (El juego de las lágrimas, 1992), Bullets
Over Broadway (Disparos sobre Broadway, 1994), Richard III (Ricardo
III, 1995) y The Avengers (1998). Después
surgieron dos roles que fueron el comienzo de la consagración.
En Little Voice (Pequeña voz, 1998) un
verdadero logro protagonizado por Brenda Blethyn, Jane Horrocks,
Michael Caine y Ewan McGregor, interpreta al dueño de
un night-club. Y en Topsy-Turvy (Topsy-Turvy, 1999)
deslumbró en la biografía de los compositores
Gilbert & Sullivan. Este papel le valió el premio
al Mejor Actor del Festival de Venecia.
El
año que nos ocupa lo trajo en tres roles destacados.
Tiene suerte de que los votantes se hayan decidido a destacar
su trabajo por Iris, porque los otros dos films
donde participó también recibieron la atención
de la Academia. De hecho, Broadbent acompañó en
sus actuaciones a 3 de las 5 nominadas a la Mejor Actriz: fue
el esposo de Judi Dench en Iris, el empresario
de Nicole Kidman en Moulin Rouge!y el padre de
Renée Zelwegger en Bridget Jones's Diary (El diario
de Bridget Jones). Hablemos de lealtades divididas...
El
rol de John Bayley, esposo de Iris Murdoch, refleja magistralmente
el drama de este hombre que, habiendo vivido a la sombra de
una esposa famosa y autosuficiente, debe cuidarla en su batalla
más dura, el Mal de Alzheimer. Las sutilezas de su actuación
no han pasado desapercibidas. Ahora tiene una posibilidad de
alzarse con la estatuilla en la categoría más
abierta y reñida de este año. Si tomamos como
referencia los otros premios entregados, debemos destacar que
ganó el Globo de Oro y, por Iris y
Moulin Rouge!, fue el Mejor Actor de Reparto para los
críticos de Los Ángeles y la National Board of
Review.
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Ethan
Hawke enfrenta la no muy cómoda situación de ser el
nominado "sorpresa" de esta edición de los Oscar®.
Por más buena que sea su actuación (y también
está nominado para los premios SAG) siempre habrá
quien se pregunte por qué él y no Jude Law por A.I.
Artificial Intelligence (A.I. Inteligencia artificial),
Steve Buscemi en Ghost World o Christopher Plummer
o Ed Harris en A Beautiful Mind (Una mente brillante).
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No pretendemos con esto desmerecerlo. Todo lo contrario. Hawke
es un buen actor. Un intérprete confiable con garra para
llevar adelante papeles muy diferentes. El único detalle
que quizás no ayuda a imaginarlo con nominaciones para
el Oscar® es que Hawke es todo eso, pero sin estridencias.
Nacido en Texas en 1970, se decidió por la actuación
siendo muy jovencito, al ver una representación del musical
"Annie". Su primer papel fue como protagonista de
Explorers (Los exploradores, 1985) junto al malogrado
River Phoenix. Sus experiencias con el sistema de los estudios
y las presiones de Hollywood lo alejaron del cine hasta que cuatro
años más tarde lo convencieron de volver, y lo hizo
en Dead Poet's Society (La sociedad de los poetas muertos,
1989). Siguió una excelente actuación en
un lacrimógeno drama, como hijo de Ted Danson en Dad
(Mi viejo, 1990).
A
partir de entonces ha alternado los proyectos más "comerciales",
como Reality Bites (Generación X, 1994), Alive (Viven,
1995) y Gattaca (Gattaca: Experimento genético,
1997) (junto a su esposa Uma Thurman) con proyectos que
se pueden asociar más con el cine independiente, como Waterland
(Nosotros mismos, 1992), junto a Jeremy Irons, un verdadero
tour-de-force junto a Julie Delpy en Before Sunrise (Antes
del amanecer, 1995), un amor inter-racial en Snow
Falling on Cedars (Mientras nieva sobre los cedros, 1999)
y un fallido Hamlet (Ser o no ser, 2000) de la era
moderna. Como ejemplo perfecto de esta suerte de dualismo en su
carrera mencionemos la película independiente que realizó
este mismo año, junto a la comercial Training Day.
En la claustrofóbica Tape (2001), junto a
su esposa Thurman y Robert Sean Leonard interpretan a tres amigos
de la escuela que se encierran en una habitación de hotel
para desentrañar sus traumas.
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Uno
de los puntos de coincidencia de casi todas las críticas
de Sexy Beast (Bestia salvaje, 2001) fue la maravillosamente
malévola actuación de Ben Kingsley. Y la disociación
casi bipolar con que Kingsley ha escogido los personajes que ha
encarado. Salvo algunas excepciones, ha interpretado a hombres al
borde de la canonización o verdaderos villanos. |
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Su personaje en este film podría traerle su segundo Oscar®.
Encarna a un gangster londinense que extorsiona a un ex-colega
de fechorías para que haga un último trabajo con
él. El pobre hombre (Ray Winstone) está retirado
en Italia y llega este monstruo a torturarlo. Hay una escena de
antología que se desarrolla en un avión, donde la
azafata intenta convencer a Kingsley de apagar un cigarrillo.
Tal vez sea la escena que le valió todos los premios que
ya ha cosechado con Sexy Beast.
Ben
Kingsley nació en Inglaterra en 1943. Su verdadero nombre
es Krishna Bhanji. Con inclinación hacia la actuación
desde joven, y después de un fallido inicio en el cine
con Fear Is the Key (La clave es el miedo, 1972),
dedicó los siguientes diez años de su carrera a
la televisión. Recién reintentó suerte, ahora
con gran éxito, en Ghandi (Ghandi, 1982),
con la dirección de Richard Attenborough. Su cuidada caracterización
y gran talento le valieron el Oscar® como Mejor Actor. A partir
de ahí, si bien podemos generalizar diciendo que fue bendecido
como uno de los actores británicos talentosos que se ganan
el respeto de Hollywood, la suerte no lo ha acompañado
siempre. Su carrera ha tenido altibajos y Kingsley ha vuelto a
la televisión por momentos y ha filmado títulos
"B" en varios países europeos. Algunos de sus
films más logrados han sido Betrayal (Traición
de amor, 1983), Maurice (Maurice, 1987) y Bugsy
(Bugsy, 1991), donde interpretaba al gangster Meyer Lansky
y obtuvo una segunda nominación al Oscar®, ya como
Actor de Reparto. Parece que los gangsters le traen suerte. La
candidatura pareció refrescarle la mente a los productores
respecto de su existencia, y empezó a aparecer en proyectos
de más alto vuelo, por lo menos durante algunos años:
Sneakers (Héroes por azar, 1992), Dave (Presidente
por un día, 1993), Schindler's List (La lista de Schindler,
1993) y Death and the Maiden (La muerte y la doncella,
1994). La segunda parte de la década la pasó
trabajando nuevamente en buenos productos televisivos y en películas
no merecedoras de su talento. ¿Lo "redescubrirán"
después de esta nueva nominación al Oscar®?
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No
hay que sorprenderse de que nos encontremos con un tercer actor
británico en esta nómina. La Academia ha visto años
en que cuatro de los cinco nominados eran ingleses. La arrolladora
presencia de Ian McKellen deja su marca en toda película
por la que pasea su talento. Nacido en el norte de Inglaterra en
1939, McKellen sintió desde joven la fascinación por
el teatro que lo llevó a incursionar en las tablas desde
la escuela.
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Continuó
sus estudios y empezó a actuar en compañías
de repertorio. Una vez llegada la consagración, dedicó
la mayor parte de sus esfuerzos al teatro. Sus actuaciones en
el cine fueron muy pocas en sus inicios, pero en años recientes
le ha dedicado más tiempo. Sus primeros films incluyen
Alfred the Great (Alfredo el Grande, 1969), Priest of Love
(El sacerdote del amor, 1981), Plenty (Plenty, 1985) y
Scandal (Escándalo, 1989), como el protagonista
del Escándalo Profumo de la década de 1960. A partir
de ahí recibió ofertas para participar en películas
de más alto perfil: Six Degrees of Separation (1993),
la muy exitosa producción televisiva And the Band
Played On (Y la banda siguió tocando, 1993), Restoration
(Restauración, 1995) y la impresionante versión
de Richard III (Ricardo III, 1995) reambientada
en la Inglaterra de la época nazi.
Su primer nominación para el Oscar®, que debería
haberle llegado por su Ricardo, fue por la interpretación
de los últimos días en la vida director de Hollywood
James Whale en Gods and Monsters (Dioses y monstruos, 1998).
Lynn Redgrave interpretaba a su caricaturesca ama de llaves y
Brendan Fraser, a quien no se le suele hacer justicia, era el
jardinero con quien Whale entabla una relación enfermiza.
Le siguió su rol como un nazi escondido que es descubierto
por un joven que está estudiando el holocausto en la despareja
Apt Pupil (El aprendiz, 1998). Llegamos así
a la ciclópea aventura encarada por el director Peter Jackson,
The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring (El Señor
de los Anillos: La comunidad del anillo). La actuación
de McKellen, los matices que ha logrado transmitir, son un doble
logro, ya que gran parte de su participación en el film
fue interactuando con dobles y con pantallas de fondo donde luego
se sobreimprimirían las imágenes de los otros actores,
que diferían en tamaño respecto de su personaje,
Gandalf. Debemos sumarle a esto un pesado maquillaje, una tupida
barba y peluca desgreñada. A pesar de tanto camuflaje,
el talento fue tal que ke valió una nominación al
Mejor Actor de Reparto. Habrá que ver si este actor, que
sigue con su corazoncito puesto en el teatro y es activista de
las causas homosexuales, gana este premio y, además, si
vuelve a ser nominado cuando se estrenen las otras dos partes
de la trilogía, que ya han sido filmadas: The Lord
of the Rings: The Two Towers (2002) y The Lord of
the Rings: The Return of the King (2003).
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Otro
caso de actuación bajo capas de maquillaje y apliques que
no hacen mella en las posibilidades expresivas del intérprete
y que resultaron en una nominación al Oscar® es el de
Jon Voight en Ali (2001). En la biografía del
Mohammed Ali (o Cassius Clay) que le ha valido una nominación
a Will Smith, Voight interpreta al periodista televisivo de deportes
Howard Cossell. Voight, amigo personal de Ali, recibió muy
buenas críticas por dejar traslucir la gran humanidad y el
afecto especial que unió a estos dos hombres. |
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Jon Voight siempre ha representado a personajes con los cuales
el público se puede identificar fácilmente. Gente
común, luchadora. Nacido en 1938, logró su primer
gran éxito en el cine con una de sus primeras películas.
En Midnight Cowboy (Perdidos en la noche, 1969),
junto a Dustin Hoffman, interpretó a un muchacho de provincia
que llega a la gran ciudad para convertirse en gigoló y
traba una amistad con el patético personaje jugado por
Hoffman. La película fue casi revolucionaria para su época,
con su visión realista del tema y el uso de un lenguaje
poco habitual en las pantallas. Los dos actores fueron nominados
como Mejor Actor, pero fueron derrotados por el premio "consuelo"
al legendario John Wayne. Algunas de las películas destacadas
de Voight del período posterior fueron: Catch-22
(Trampa 22, 1970), Deliverance (La violencia está en nosotros,
1972) y Conrack (Conrack, horizontes sin límite,
1974). Por estas dos últimas se lo mencionó
como posible candidato al Oscar®, pero la nominación
no se concretó. Pero poco después llegó el
merecido premio al Mejor Actor por Coming Home (Regreso
sin gloria, 1978) donde interpreta a un veterano de Vietnam
que ha quedado paralizado y entabla una relación con la
trabajadora voluntaria Jane Fonda. Ambos estuvieron maravillosos
y recibieron el galardón en sus respectivas categorías.
Al aceptar el premio, Voight se quebró de emoción
cuando le agradeció a Fonda por haberlo elegido.
Con
posterioridad al premio, sus ofertas no han mejorado ni en calidad
ni en cantidad. Nunca alcanzó la estatura profesional de
Nicholson ni Pacino ni DeNiro ni Hackman que los ha mantenido
en pantalla a veces con dos o tres films por año. La lacrimógena
pero profesional The Champ (El campeón, 1980), Runaway
Train (Escape en tren, 1985), que la valíó
su tercera nominación protagónica y Desert
Bloom (1986) son algunos ejemplos. Ya para esta época
empieza a matizar los roles principales con los de reparto: Heat
(Fuego contra fuego, 1995), Mission Impossible (Misión
imposible, 1996), Rosewood (1997), The Rainmaker
(El poder de la justicia, 1997) y Pearl Harbor (Pearl
Harbor, 2001) en que interpreta su segundo personaje real
del año: el presidente de los Estados Unidos Franklin D.
Roosevelt. Jon Voight es padre de la actriz Angelina Jolie, ganadora
del Oscar® a la Mejor Actriz de Reparto por Girl, Interrupted
(Inocencia interrumpida, 1999).
M.C.
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