Todo parece indicar que, finalmente, le ha llegado la hora del reconocimiento a la adorada del público, la reina de la taquilla, la hermosa pelirroja de la sonrisa amplia, que ha llegado a generar frívolas elucubraciones sobre si el éxito de sus películas es relativamente proporcional al color de sus cabellos y a si lo usa lacio o rizado. Pero las recaudaciones la acompaña y está atravesando su mejor momento.
Tal vez sea una de esas actrices que se limitan a componer variaciones de sí misma, pero sin duda sabe transmitir sus sentimientos y tiene una personalidad muy agradable. Ningún film ha servido mejor a su talento que Erin Brockovich (Erin Brockovich, una mujer audaz). Recorre un terreno similar a Norma Rae (Norma Rae, 1979), que le valió el Oscar® a su amiga Sally Field, y trata la historia verídica de una mujer que se enfrenta al sistema legal para defender los derechos de una ciudad amenazada por aguas contaminadas. Como lo saben Robert DeNiro, Sissy Spacek, Daniel Day-Lewis, Jeremy Irons, Geoffrey Rush, Hilary Swank y su otra amiga, Susan Sarandon, nada mejor que interpretar a un personaje de la vida real para llevarse a casa la estatuilla dorada. Julia Roberts, hermana del actor Eric Roberts, nació en 1967. Sus dos primeros éxitos le valieron sendas nominaciones al Oscar®. Como Mejor Actriz de Reparto en Steel Magnolias (Flores de acero, 1989), y como Mejor Actriz en Pretty Woman (Mujer bonita, 1990), junto a Richard Gere. Ambos roles, y ahora Erin, le reportaron el Globo de Oro. Otros éxitos de Julia son Sleeping With the Enemy (Durmiendo con el enemigo, 1991), The Pelican Brief (El informe Pelícano, 1993), My Best Friend’s Wedding (La boda de mi mejor amigo, 1997), Notting Hill (Un lugar llamado Notting Hill, 1999) y su reunión con Richard Gere Runaway Bride (Novia fugitiva, 1999).

M.C.


Nacida en 1956, Joan Allen ha obtenido en años recientes el reconocimiento reiterado de la Academia. En esta oportunidad interpreta a una candidata a reemplazar al vicepresidente de los Estados Unidos, que es sometida a un implacable proceso de investigación por parte del Congreso en el que emergen oscuros secretos de su pasado.

El personaje le permite desplegar el mismo talento que le valió ser nominada en dos oportunidades como Mejor Actriz de Reparto: por su increible recreación de Pat Nixon en Nixon (Nixon, 1997) y por The Crucible (Las brujas de Salem, 1996). Su excelente actuación en The Ice Storm (1997) no fue reconocida. Pero, para el caso, todos los involucrados en este film del ahora aclamado Ang Lee fueron ignorados injustamente por la Academia. A pesar de haber subido a la categoría mayor, esta actriz delicada pero vibrante corre el riesgo de convertirse en “la confiable” Joan Allen, y quedar relegada porque los votantes piensan que siempre habrá una oportunidad de darle el premio el año próximo o el siguiente. Otros roles incluyen Tucker: The Man and His Dream (Tucker, el hombre y su sueño, 1988) y Face/Off (Contracara, 1997).


Esta nominación para el Oscar® a la Mejor Actriz protagónica le significa a Juliette Binoche un reconocimiento muy esperado. En 1996 tuvo el agridulce honor de protagonizar uno de los desencantos más grandes en la historia reciente del Oscar®: ganó el premio a Actriz de Reparto por The English Patient (El paciente inglés, 1996), derrotando a la favorita del

público y la crítica, y digna merecedora, la legendaria Lauren Bacall,que había brindado una estupenda actuación en The Mirror Has Two Faces (El espejo tiene dos caras, 1996). Nacida en Paris en 1964, la protagonista de la trilogía de los colores de Krzysztof Kieslowski inició su carrera en la pantalla francesa, con un debut en el cine de habla inglesa de gran peso: The Unbearable Lightness of Being (La insoportable levedad del ser, 1988), seguido por una deslucida versión de “Cumbres borrascosas” (Wuthering Heights, 1992) y Damage (Una vez en la vida, 1993). En Chocolat (Chocolate) interpreta a una mujer que, en 1960, se muda a un pueblito Francés con su hija adolescente y abre una chocolateria. Demás estar decir que los guionistas se las ingenian para crearle suficientes conflictos, además de la oposición del alcalde del pueblo, pero le dieron la personalidad para ganarse el corazón de los pueblerinos. A pesar de su sentida interpretación, sería improbable que Binoche vuelva a ganar la estatuilla, ya que hay muchos en Hollywood que la consideran una actriz "fría". De todas formas, siendo Julia Roberts tan favorita como lo fue Lauren Bacall en su momento, es de dudar que Binoche desee encontrarse en las mismas circunstancias.



Con el correr de los años, Ellen Burstyn se ha convertido en una de las actrices más confiables de Hollywood. Su ductilidad le permite desempeñarse con igual maestría en la comedia, el drama o en un rol cercano a lo testimonial, como es el que le toca jugar en Requiem for a Dream. En este film episódico interpreta a una viuda judía que, con el afán de perder peso, se torna adicta a los medicamentos.
Estuvo a punto de rechazar el papel, pero se convenció después de ver la película anterior del director propuesto, Darren Aronofsky: Pi (Pi, 1998) Ellen Burstyn nació en 1932 y el primer éxito de su carrera la valió su primera nominación al Oscar®,  a la Mejor Actriz de Reparto, en The Last Picture Show (La última película, 1971). La siguientes nominaciones fueron por roles protagónicos: The Exorcist (El exorcista, 1973), Alice Doesn’t Live Here Anymore (Alicia ya no vive aquí, 1974), que le significó su única estatuilla hasta la fecha, Same Time, Next Year (El año que viene a la misma hora, 1978) y la conmovedora Resurrection (Resurrección, 1980). Con ésta, su sexta candidatura, Ellen Burstyn es la única contrincante que podría arrebatarle el premio a la favorita, Julia Roberts. Pero es poco probable. Otros roles destacados de Ellen Burstyn son: The King of Marvin Gardens (Castillos de arena, 1972), Providence (Providence, 1977), How to Make an American Quilt (Amores que nunca se olvidan, 1995) y el film independiente The Spitfire Grill (1996).


Esta desenvuelta actriz es reconocida por primera vez con una nominación para el Oscar®, interpretando en forma sutil y conmovedora a una madre soltera y su conflictiva relación con su hijo, su jefe, su hermano y su amante en You Can Count on Me. El film fue dirigido por Ken Lonergan.
Nacida en 1964, Linney debutó en Lorenzo’s Oil (Un milagro para Lorenzo, 1992).
Sus dos actuaciones más recordadas son roles protagónicos en el “thriller” sicológico Primal Fear (La verdad desnuda, 1996) y en The Truman Show (The Truman Show, 1998). Si bien su actuación le valió premios de la Asociación Nacional de Críticos Cinematográficos, de los Críticos de Nueva York, San Diego y Toronto, no se la considera una amenaza mayor en lo que ya muchos llaman “El año de Julia”. Para una relativa principiante, esta nominación ya es un gran honor.