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Hollywood siempre ha tenido un punto débil respecto de las continuaciones,
secuelas o segundas partes, como se prefiera llamarlas. Sea por motivos
artísticos o monetarios, en la historia de Hollywood las secuelas han
proliferado. Se nos ha ocurrido pensar en ejemplos en los dos extremos
del espectro temporal. Entonces hablaremos de una de las secuelas realizadas
más rápidamente y con similar éxito (nada aquí de “segundas partes nunca
fueron buenas”) y otra, también exitosa, pero filmada 25 años después
del original.
Going My Way (El buen pastor, 1944) y The Bells of St. Mary’s (Las campanas
de Santa María, 1945)
Going
My Way, de la Paramount, es la simple y trillada historia de un hombre
desgarrado por la vejez, que se resiste a dejar su puesto y ve con cara
de pocos amigos a su reemplazante, con quien debe convivir durante un
tiempo. Sólo que esta vez se trata de un viejo cura, el Padre Fitzgibbon
(Barry Fitzgerald), quien debe hacerse a la idea de que el Padre O’Malley
(Bing Crosby) tiene que tomar su lugar en la parroquia de un barrio pobre
de Nueva York. Una historia simple y muy bien contada. Con dirección de
Leo McCarey, el film generó tan buena respuesta que inmediatamente se
decidieron a producir la continuación. No obstante, cosa poco común en
Hollywood, la segunda parte fue encarada por otro estudio (RKO y no Paramount).
Tan rápida fue la decisión y el inicio de la filmación que para cuando
llegó la hora de los Oscars correspondientes a 1944, entregados el 15
de marzo de 1945, la secuela ya estaba siendo filmada. En el set de filmación
el día siguiente a la ceremonia tenían muchos motivos para celebrar. Going
My Way ganó como Mejor Película (por supuesto, en retrospectiva uno se
pregunta cómo pudo ganarle a Double Indemnity [Pacto de sangre, 1944]),
Mejor Actor (Bing Crosby), Mejor Actor de Reparto (Fitzgerald) (ver Barry
Fitzgerald y su record más abajo), Mejor Director, Mejor Argumento y Mejor
Guión y Mejor Canción.
En
un golpe de suerte, para la continuación había sido convocada la prolífica
Ingrid Bergman, y resulta que ella también estaba festejando, ya que había
resultado Mejor Actriz por Gaslight (La luz que agoniza, 1944). Gran fiesta,
y una de las poquísmas veces en que el actor y la actriz ganadores del
Oscar de un año se reúnen en un film al año siguiente.
En
The Bells of St. Mary’s (Las campanas de Santa María, 1945), Crosby,
asignado a una nueva iglesia, se enfrenta esta vez con la Directora de
una escuela Católica, la Hermana Benedicta (Bergman). Como en tantas otras
películas, está de por medio la necesidad de una donación para refaccionar
el viejo edificio de la escuela. Al final, la estricta religiosa no logra
ver el fruto de sus esfuerzos, ya que por problemas de salud es enviada
a otra ciudad. Como vemos, otro producto totalmente convencional que nuevamente
fue reconocido por la Academia con nominaciones a la película, su director
y los dos protagonistas. Ninguno ganó el Oscar, pero vaya a favor de la
película el hecho de que Bergman fue nominada por Bells en vez de por
Spellbound (Cuéntame tu vida, 1945) y que, además, la película
y el director McCarey hayan desplazado de las categorías respectivas a
A Tree Grows in Brooklyn (Lazos humanos, 1945), y a su director,
el polémico Elia Kazan.
Going My Way (El buen pastor, 1944). D: Leo McCarey. Con Bing
Crosby, Barry Fitzgerald, Frank McHugh, Rise Stevens
The Bells of St. Mary’s (Las campanas de Santa María, 1945). D:
Leo McCarey. Con Bing Crosby, Ingrid Bergman, Henry Travers, Joan Carroll.
The Hustler (El audaz, 1961) y The color of Money (El color del dinero,
1986)
Luego
de haber recibido con Cat on a Hot Tin Roof (Un gato sobre el tejado caliente,
1958) el reconocimiento a sus dotes dramáticas, algo más que un actor
buen mozo y taquillero, Paul Newman necesitaba un papel que le permitiese
reforzar su estatura histriónica. Lo encontró en The Hustler (El audaz,
1961), la adaptación de la novela de Walter S. Tevis dirigida y co-adaptada
por Robert Rossen. En ella interpreta a “Fast Eddie” Felson, un artista
del engaño, que hace creer a sus contrincantes en el mundo del pool que
no es un buen jugador y muestra su habilidad sólo más tarde, cuando las
apuestas han subido. Su obsesión es vencer a Minnesota Fats (Jackie Gleason).
Al inicio de la película lo vemos perder ante él. Después conoce a Sarah,
una alcohólica (Piper Laurie). Empiezan a convivir mientras Eddie continúa
su “carrera” en pequeños tugurios. Después de una pelea en que le rompen
los pulgares, y desoyendo los consejos de su amigo y manager (Myron McCormick),
Eddie cae en manos de Bert Gordon (George C. Scott) que le promete conseguirle
buenas partidas a cambio del 70% de las ganancias. La oposición y enemistad
de Gordon hacia Sarah, que no es defendida debidamente por Eddie, hacen
que la joven se suicide. Destrozado, sabiendo que ha perdido su única
oportunidad de encontrar la felicidad, Eddie se vuelve a enfrentar con
Fats, lo vence, denuncia a Bert ante todos y se va.
En
The Hustler Newman cumple su anhelo de demostrar su gran capacidad actoral.
Nos lleva desde la arrogancia y autosuficiencia del artero jugador hasta
el hombre vulnerable, que se da cuenta de sus carencias afectivas cuando
ya es muy tarde. Newman recibió una de las 9 nominaciones para el Oscar
que generó la película, pero perdió ante Maximilian Schell en Judgment
at Nuremberg (Juicio en Nuremberg, 1961). Paul Newman, que nunca fue un
creyente en las continuaciones, siempre se quedó con la idea de que restaban
cosas por contar sobre Eddie Felson. Casi 25 años después se decidió a
convocar a Martin Scorsese y al novelista Richard Price. Y empezaron a
preguntarse qué podría haberle pasado a Eddie después de tantos años.
Ya existía una continuación del libro original, por su propio autor, Walter
S. Tevis, llamada “The Color of Money”, pero del guión definitivo sólo
se conservó de él el título.
En
The Color of Money (El color del dinero, 1986), Eddie no ha vuelto a tocar
una mesa de pool y se ha convertido en el manager de jóvenes talentos,
y ahora es él quien se queda con un jugoso porcentaje de las ganancias,
si bien su actividad “oficial” es vender bebidas alcohólicas. Conoce al
muy talentoso Vincent (Tom Cruise) y trata de atraerlo a sus filas, pero
el prepotente Vincent encuentra difícil perder a propósito. Los acontecimientos
se van desarrollando, y vemos cómo se ha producido una inversión de roles.
The Color of Money recibió cuatro nominaciones para el Oscar, y finalmente
le trajo a Newman su primera victoria, después de haber perdido seis veces.
Curiosamente, el año anterior la Academia le había dado un Oscar Especial
por su carrera, creyendo que tal vez Newman nunca más tendría
oportunidad de ganarlo. Pero Paul no demoró más de un año en demostrar
lo contrario. Lo mismo había sucedido en 1980 con Henry Fonda. Le concedieron
un Oscar honorario y al año siguiente se alzó con la estatuilla al mejor
actor por On Golden Pond (En la laguna dorada, 1981).
The Hustler (El audaz, 1961). D: Robert Rossen. Con Paul Newman,
Jackie Gleason, Piper Laurie, George C. Scott.
The color of Money (El color del dinero, 1986). D: Martín Scorsese.
Con Paul Newman, Tom Cruise, Helen Shaver, Mary Elizabeth Mastrantonio
Barry Fitzgerald y su record
Barry
Fitzgerald tiene el dudoso honor de ser el único actor en la historia
de los Oscar que fue nominado como Actor Principal y Actor de Reparto
en el mismo film Going My Way (El buen pastor, 1944). La Academia cambió
sus reglas inmediatamente para evitar la repetición de ese bochorno, con
lo cual en la actualidad, aunque por indecisión de los miembros lo hubiesen
votado en ambas categorías, habría sido nominado únicamente en la que
hubiese conseguido más votos (por tratarse de la misma película). Pero
entre 1944 y 1963, los estudios tenían que presentar las películas a la
Academia, y en la ficha de solicitud incluir los nombres únicamente de
los intérpretes a quienes consideraban protagonistas y, por ende, candidatos
al premio mayor. Ésa es la lista en la que Anne Baxter insistió ser incluida
por All About Eve (La malvada, 1950) (ver artículo principal). En 1963,
la 20th Century Fox se dio cuenta de que había presentado la ficha de
Cleopatra (Cleopatra, 1963) con TODO el reparto, con lo cual hasta el
actor que tenía un bocadillo sólo podía ser votado como Mejor Actor. Esto
perjudicó a Roddy McDowall, que sonaba fuerte como para recibir una nominación
como Actor de Reparto. El estudio publicó una disculpa al actor, pero
no hubo nada que hacer. A partir de ahí son los votantes los que deciden,
pero el actor no puede recibir dos nominaciones por el mismo rol. Y, por
otro lado, la maquinaria de la publicidad trata de “sugerirle” a los votantes
la categoría deseada, para no dividir votos, con avisos a toda página
que comienzan “Para su consideración...” y que se publican en los diarios
y semanarios de la industria.
Pero un intérprete puede ser nominado en dos categoría por dos roles
diferentes. Veamos quiénes han sido nominados en las dos categorías en
el mismo año a lo largo de la historia del Oscar.
1938: Fay Bainter. Mejor Actriz por White Banners (Nuevos horizontes)
y Mejor Actriz de Reparto por Jezebel (Jezabel la tempestuosa). Ganó por
Jezebel.
1942: Teresa Wright. Mejor Actriz por The Pride of the Yankees (Sus dos
pasiones) y Mejor Actriz de Reparto por Mrs. Miniver (Rosa de abolengo).
Se llevó la estatuilla por Mrs. Miniver.
Hasta aquí se había dado incluso la casualidad de que los 3 (incluyendo
a Fitzgerald) ganaron en la categoría reparto, y perdieron como intérprete
principal ante el protagonista de la película que les valió el Oscar de
Reparto. Fay Bainter perdió Mejor Actriz ante Bette Davis, la protagonista
de Jezebel. Teresa Wright fue vencida en la categoría mayor por su compañera
de Mrs. Miniver, Greer Garson. Y el mismo Fitzgerald fue superado por
Bing Crosby, también de Going My Way.
Después pasaron casi 40 años antes de que se repitiese la hazaña. Pero
con la versatilidad de los actores contemporáneos la tendencia se ha acelerado.
1982: Jessica Lange. Mejor Actriz por Frances (Frances). Mejor Actriz
de Reparto por Tootsie (Tootsie). Ganó por la segunda y perdió como actriz
ante Meryl Streep por Sophie’s Choice (La decisión de Sophie).
1988: Sigourney Weaver. Mejor Actriz por Gorillas in the Mist (Gorilas
en la niebla) y Mejor Actriz de Reparto por Working Girl (Secretaria ejecutiva).
Por primera vez uno de los “favorecidos” se quedó con las manos vacías.
1992: Al Pacino. Mejor Actor por Scent of a Woman (Perfume de mujer) y
Mejor Actor de Reparto por Glengarry Glen Ross (El precio de la ambición).
Otra variante. Esta vez Pacino ganó como Actor principal y perdió en Reparto
contra Gene Hackman en Unforgiven (Los imperdonables).
Holly Hunter. Mejor Actriz por The Piano (La lección de piano) y Mejor
Actriz de Reparto por The Firm (Fachada - The Firm). Ganó por The Piano
pero, inversamente a lo que sucedió las 3 primeras veces, en Actriz de
Reparto la venció su compañera de The Piano, Anna Paquin.
Acá se acaba la lista, por ahora. Es interesante dejar en claro que hay
intérpretes muy prolíficos, que pueden tener más de una actuación merecedora
en el mismo año (ya sea protagónica o de reparto). Pero las nominaciones
son por actuación en cada película, no para el actor. Es decir que el
actor compite consigo mismo. El ejemplo más notorio se dio en 1967, cuando
Sidney Poitier protagonizó In the Heat of the Night (Al calor de la noche),
Guess Who’s Coming to Dinner (¿Sabes quién viene a cenar?) y To Sir, With
Love (Al maestro con cariño). Las dos primeras fueron nominadas como Mejor
Película y le valieron Oscars a Rod Steiger y Katharine Hepburn. Pero
es obvio que Sydney Poitier se dividió tanto los votos entre las dos películas
(más lo que haya recibido por la tercera) que, en definitiva, ni siquiera
llegó a ser uno de los 5 nominados. Quizás si se le hubieran sumado los
votos, habría sido el más votado, pero se perdió la oportunidad por haber
sido demasiado bueno ese año, en demasiadas películas.
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