|
Casablanca, Mejor Película de 1943
Por Rodolfo Otero |
|
El Autor: (Escritor de novelas y guiones, y Coordinador de la Cátedra de Guión I de la Universidad del Cine de Buenos Aires. Ha recibido múltiples premios. Su libro “El verano del potro” fue filmado en 1989, en co-producción argentino-canadiense, protagonizada por Héctor Alterio y China Zorrilla). Hoy nos cuesta creer que durante la filmación casi todos los participantes estaban convencidos de que la película iba a ser un desastre y que cuando recibió el Oscar algunos críticos se indignaron de que un “típico producto hollywoodense” se llevara un premio que según ellos debió recibir In Which We Serve (El hidalgo de los mares, 1943). Una prueba más de que el establishment crítico suele engañarse con respecto a los méritos o perdurabilidad de las obras que juzga. Puestos a buscar las razones de la magia indudable de “Casablanca”, una de las principales es tal vez que la película no puede catalogarse en un género determinado, o mejor sería decir que reúne los mejores elementos de diversos géneros: es al mismo tiempo una película romántica, un thriller de suspenso, un film noir, un drama bélico y un folletín de aventuras, y hasta tiene momentos de comedia. Para todos los gustos. Pero quizás lo que más contribuyó a su legendario encanto es el hecho de que en este caso todos los aspectos positivos del sistema de Hollywood funcionaron a la perfección. Hal Wallis, el productor, consiguió ensamblar un equipo de profesionales de primer nivel en todos los rubros. El guión, cuya historia pasaremos enseguida a reconstruir, estuvo en manos de diferentes especialistas, cada uno de los cuales le aportó lo que mejor sabía escribir; la dirección estuvo a cargo de uno de esos “artesanos” que eran capaces de llevar a buen puerto cualquier material: Michael Curtiz, a veces soslayado por la crítica, pero con una filmografía que se defiende sola. Basta citar, a manera de ejemplo, a Captain Blood (El capitán Blood, 1935), The Charge of the Light Brigade (La carga de la brigada ligera, 1936) The Adventures of Robin Hood (Las aventuras de Robin Hood, 1938), Four Daughters (Cuatro hijas, 1938), Angels With Dirty Faces (Ángeles con caras sucias, 1938), The Sea Hawk (El halcón de los mares, 1940), The Sea Wolf (El lobo del mar, 1941) Yankee Doodle Dandy (Triunfo supremo, 1942) y Mildred Pierce (El suplicio de una madre, 1945).
Ese elenco perfecto pudo haber sido muy diferente, y en general mucho menos interesante, si algunas propuestas de casting hubieran prosperado. La primera publicidad que acompañó a la compra del libro (una obra teatral inédita) hablaba de Ronald Reagan, Ann Sheridan y Dennis Morgan como el terceto central. Se barajó el nombre de George Raft para el personaje de Rick Blaine, el de Joseph Cotten como un posible Victor Laszlo, y los de Hedy Lamarr y Michèle Morgan para Ilsa. Incluso en un momento se pensó en un cambio de sexo para el personaje de Sam, que pudo haber interpretado nada menos que Ella Fitzgerald. Cuando uno piensa en qué podría haber resultado si se hubieran cometido algunas de esas modificaciones en el reparto, tiene que convenir en que Casablanca es, como han comentado muchos, un feliz accidente. Muy poca gente se acuerda hoy de Murray Burnett y Joan Allison, pero en honor a la justicia todo empezó con ellos, los autores de una obra teatral llamada “Everybody Comes to Rick’s”, la historia de un norteamericano exiliado en Casablanca que termina envuelto en una intriga en la que participan su ex amante, un líder de la resistencia antinazi, un oficial francés de Vichy y un capitán alemán. La historia básica es la misma que la de la película, con dos variantes significativas: en el original el amor perdido de Rick es una americana de dudosa reputación llamada Lois Meredith (de ahí que haya circulado el nombre de Ann Sheridan para el papel) y al final el héroe termina en la cárcel.
La obra pasó por varias manos en el proceso de adaptación: después de una pulida inicial a cargo de los guionistas Aeneas McKenzie y Wally Kline, Wallis designó a los mellizos Julius y Philip Epstein como responsables del libreto. Los hermanos tenían un don para el diálogo irónico y mordaz, y muchas de las líneas inmortales de Casablanca (“los sospechosos de siempre”, “soy sólo un pobre oficial corrupto”, “vine a Casablanca por el agua”) son de su cosecha. Habían trabajado antes con Claude Rains y reescribieron el personaje de Renault (Rinaldi en el libro original) con el actor en mente. En tanto, Wallis designó al director, Michael Curtiz, y el elenco fue tomando forma. Algunas decisiones al respecto influyeron en el guión: cuando Wallis negoció con David O. Selznick la contratación de Ingrid Bergman para el principal papel femenino, Lois Meredith se transformó en Ilsa y el personaje fue reescrito para hacerla no solamente europea sino también idealista y más etérea, de acuerdo con la personalidad de la actriz. Curtiz recomendó que el villano tuviera más entidad, y así el capitán Strasser del libro original fue ascendido a mayor y cobró más peso y amenaza. Humphrey Bogart aceptó el papel de Rick pero pensaba que el personaje todavía no estaba bien desarrollado, a partir de lo cual Wallis incorporó a Howard Koch al equipo de guión. Koch, que había sido el adaptador de la célebre versión de “La guerra de los mundos” de Orson Welles, trabajó en la historia previa del personaje y le dio un perfil más heroico y más comprometido políticamente, incorporando su actuación en la guerra civil española y en Etiopía. También fue estableciendo la posición de Renault, que en definitiva daría pie a la célebre vuelta de tuerca final. En este punto Hal Wallis le pasó el guión a Casey Robinson, uno de los especialistas en melodrama de la Warner, que había escrito varias de las aventuras que protagonizaba Errol Flynn e historias románticas para Bette Davis. Robinson fue el responsable del flashback de París y replanteó el encuentro de Ilsa y Rick en el departamento de él en Casablanca. Aunque el final todavía no estaba resuelto, la filmación empezó el 25 de mayo de 1942. La confusión sobre cómo iba a terminar la historia influyó en la actuación de Ingrid Bergman, que al no saber con quién iba a quedarse transmitió la misma inseguridad a su personaje.
A esta altura el guión volvió a manos de los mellizos Epstein, para trabajar el último acto de una vez por todas. Según la leyenda, los dos volvían del estudio después de haberse devanado los sesos tratando de encontrar un final satisfactorio, y detenidos en un semáforo dijeron a la vez: “¡ Los sospechosos de siempre!” La solución era hacer intervenir a Renault a favor de Rick y de esa manera podía terminar la película con el renunciamiento del héroe y el triunfo final de los buenos. De paso el tono agridulce esquivaba el “happy ending” convencional. Con el tema arreglado, la filmación siguió adelante y finalizó el 3 de agosto. Aún había un detalle pendiente: la línea final no estaba escrita. Deliberadamente Curtiz había elegido un plano general de Rick y Renault de espaldas para dar margen a insertar cualquier entrada de diálogo en un doblaje posterior. Había cuatro posibilidades para la respuesta de Rick a “los diez mil francos deberían cubrir nuestros gastos”, de Renault: 1.- Louis, empiezo a ver la razón de tu repentino ataque de patriotismo.
Al defender a tu país, estás protegiendo tu inversión. Con muy buen criterio, Wallis terminó decidiéndose por la última (que él mismo había ideado). Casablanca es una de las películas con mejores diálogos en toda la historia del cine, en lo que reside una buena parte de su atractivo. Algunas citas: UGARTE (Peter Lorre): Usted me desprecia, Rick, ¿verdad? YVONNE: ¿Dónde estuviste anoche? RENAULT: A veces me pregunto por qué no vuelve a Estados Unidos. ¿Se
robó los fondos de una iglesia, se escapó con la mujer de un senador o mató
a alguien? STRASSER: ¿Cuál es su nacionalidad? RICK: Si es diciembre de 1941 en Casablanca, ¿qué hora es en Nueva York? RICK: Este revólver apunta a tu corazón. Hay que recordar que nadie (ni Rick, ni Ilsa) dice nunca en la película “Tócala de nuevo, Sam”. Otras líneas pasaron a formar parte del folklore universal, como el intraducible brindis de Rick a Ilsa (“Here’s looking at you, kid”), toda la tirada final en la despedida entre los dos, especialmente “We’ll always have Paris”, y la famosa salida de Renault después del clímax: “El mayor Strasser ha sido asesinado. Arresten a los sospechosos de siempre”, amén de la inmortal frase de cierre. En “Cuando Harry conoció a Sally”, Billy Crystal comenta: “es la mejor línea final de una película de todos los tiempos”.
De esa redención participa Renault, no sólo como agente de la salvación de Rick sino encontrando su propio camino con su decisión, que lo convertirá en otro prófugo y en definitiva en un héroe a pesar suyo. Y es que tal vez ahí encontremos la magia imperecedera de Casablanca: es la historia de alguien que en un ambiente ambiguo, corrupto, plagado de intrigas, se permite la nobleza de renunciar a su amor. Nos gustaría creer que todavía hay un lugar para los Ricks en un mundo en el que los ideales parecen cosa del pasado. Apuntes y curiosidades Al estallar la segunda guerra mundial, Paul Henreid estaba radicado en Inglaterra, y las autoridades estuvieron a punto de deportarlo debido a su nacionalidad austríaca. Hubiera significado tal vez un campo de concentración para el actor, completamente opuesto al régimen de Hitler. El que testificó en su favor e impidió la deportación fue su amigo Conrad Veidt, conocido militante anti-nazi. Es decir que en la vida real, el mayor Strasser salvó la vida de Victor Laszlo. Elenco multinacional Algunos de los países representados por el elenco de Casablanca: Alemania- Conrad Veidt, Curt Bois Secuelas Una continuación de “Casablanca” estuvo en los planes de Warner Brothers. Se habría llamado “Brazzaville” y habría reunido a los actores principales. Una sinopsis argumental puede encontrarse en el sitio (en inglés) www.vincasa.com, un muy recomendable homenaje con muchos datos de interés. Dos series de televisión basadas en la película resultaron un fracaso. En la primera, exhibida en 1955, Rick estaba interpretado por Charles McGraw y dos integrantes del elenco original, Marcel Dalio y Dan Seymour, habían sido ascendidos a los papeles de Renault y Ferrari respectivamente. La segunda, de 1983, estaba protagonizada por David Soul; Héctor Elizondo hacía de Renault y Ray Liotta de Sacha, el mozo ruso. Sam estuvo interpretado por Clarence Muse en la primera versión y por Scatman Crothers en la segunda. CASABLANCA (CASABLANCA, 1942) (Ficha técnica por Fabián Cepeda) Productora: WARNER BROTHERS PICTURES. Estreno en los EUA: 28/11/42. Estreno en la Argentina: 6/5/43. Producida por Hal B. Wallis. Dirigida por Michael Curtiz. Guión: Julius J. Epstein, Philip G. Epstein y Howard W. Koch, basado en “Everybody Comes to Rick’s”, una obra teatral nunca producida de Murray Burnett y Joan Alison . Música: Max Steiner. Canciones de M. K. Jerome, Jack Scholl. “As Time Goes By” compuesta por Herman Hupfeld. Fotografía: Arthur Edeson. Dirección artística: Carl Jules Weyl. Decorados: George Kames Hopkins. Vestuario: Orry-Kelly. Duración: 102’. NOTA: El film fue pre-estrenado en Nueva York el 28 de noviembre de 1942, pero su lanzamiento masivo a los cines, y estreno en Los Angeles, fue en 1943. Por eso calificó para los Oscar® de 1943 y muchas fuentes la consignan como una producción de 1943). Intérpretes: Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Paul Henreid, Claude Rains, Conrad Veidt, Sidney Greenstreet, Peter Lorre, S. Z. Sakall, Madeleine Le Beau, Dooley Wilson, Joy Ann Page, John Qualen, Leonid Kinskey, Helmut Dantine, Curt Bois, Marcel Dalio, Corinna Mura, Ludwig Stossel, Ilka Grunning, Charles La Torre, Frank Puglia, Dan Seymour, Oliver Blake, Gregory Gay, George Meeker, William Edmunds, Torben Meyer, Gino Corrado, George Dee, Norma Varden, Leo Mostovoy, Richard Ryen, Martin Garralaga, Olaf Hytten, Monte Blue, Michael Mark, Leon Belasco, Paul Porcasi, Hans von Twardowski, Albert Morin, Creighton Hale, Henry Rowland, Oliver Gerald, Dewey Robinson. |
| © 1999–2013 Marcos Celesia y Fabián Cepeda ® Todos los derechos reservados. Registro de la Propiedad Intelectual. |
| Todos los derechos de propiedad intelectual de las fotos y los carteles que
aparecen en este sitio son propiedad de las Productoras y/o Distribuidoras
correspondientes. Dicho material ha sido tomado de fuentes de la Internet
de libre accesibilidad o de textos publicados. Este sitio no pretende
violar en forma alguna los derechos respectivos de los titulares de
los Derechos de Autor. Copyright to all photographs and posters which appear in this site belong by the corresponding Production and/or Distribution Companies. The same are collected from publicly aired and published sources. This site is in no way trying to infringe on the respective rights of their copyright holders. Oscar® y Academy Awards® y la propiedad intelectual del diseño del Oscar® son marca registrada y marca identificatoria de servicios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas; y la estatuilla del Oscar® es propiedad registrada de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Este Sitio no es avalado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, ni se encuentra en forma alguna relacionado con la misma. Oscar® and Academy Awards® and Oscar® design mark are the trademarks and service marks and the Oscar© statuette the copyrighted property, of the Academy of Motion Picture Arts and Sciences. This site is neither endorsed by nor affiliated with the Academy of Motion Picture Arts and Sciences. |